¿Qué son las máquinas de equilibrado de soporte suave y de soporte rígido?
Las máquinas de equilibrado dinámico se dividen principalmente en dos categorías según sus sistemas de soporte: máquinas de soporte suave y máquinas de soporte rígido. Esta clasificación determina cómo la máquina mide el desequilibrio y para qué tipo de aplicaciones es más adecuada. Las equilibradoras de soporte suave tienen una estructura flexible en los puntos de apoyo donde se monta el rotor. Esta flexibilidad permite medir la amplitud de las vibraciones causadas por el desequilibrio. Generalmente, este tipo de máquinas funcionan con alta precisión a velocidades más bajas y son ideales para rotores especialmente delicados. La instalación y calibración de las máquinas de soporte suave pueden ser más complejas, pero ofrecen una exactitud excepcional en ciertos rangos de frecuencia.
Por otro lado, las equilibradoras de soporte rígido utilizan una estructura rígida, es decir, no flexible, en los puntos de apoyo donde se monta el rotor. Estas máquinas funcionan midiendo la fuerza que el desequilibrio ejerce sobre los soportes. Gracias a su estructura robusta y duradera, son más preferidas en entornos industriales. Las máquinas de soporte rígido pueden adaptarse a una gama más amplia de pesos y tamaños de rotores, y pueden ajustarse rápidamente sin necesidad de calibración para diferentes rotores. Estas características las hacen extremadamente eficientes en la producción en serie y en situaciones donde se equilibran piezas variadas. En MBS Balance, ofrecemos soluciones tanto de soporte suave como rígido según las necesidades de nuestros clientes, garantizando el máximo rendimiento mediante el uso de las versiones más actualizadas de ambas tecnologías. El tipo de máquina más adecuado para usted dependerá de las características de las piezas a equilibrar y de sus requisitos de producción.
El principio físico que determina la diferencia entre ambos sistemas es la posición de la zona de trabajo respecto a la resonancia. Las máquinas de apoyos blandos trabajan por encima de la resonancia de la suspensión y miden el desplazamiento (amplitud) proporcional al desequilibrio; por eso requieren calibración con masa de prueba para cada nuevo rotor. Las máquinas de apoyos rígidos, en cambio, trabajan por debajo de la resonancia y miden la fuerza que actúa sobre los apoyos mediante transductores de fuerza; al introducir las medidas de la pieza (posiciones de los planos, radios, distancia entre muñones), la calibración permanente hace innecesaria la masa de prueba.
Esta distinción determina directamente la eficiencia práctica: en talleres donde se equilibra una gran variedad de piezas, la máquina de apoyos rígidos es mucho más rápida, ya que no se realiza un disparo de prueba por montaje, y da resultado de una sola vez con bajo efecto cruzado. Los sistemas de apoyos blandos, por su parte, pueden ofrecer una resolución superior en desequilibrios residuales muy bajos sobre una pieza determinada. MBS Balance determina junto a usted cuál de las dos tecnologías establece mejor el equilibrio global entre productividad y precisión según su perfil de producción.